Te amé como un hombre que ama a una mujer a la que jamás tocó, que sólo le escribía y guardaba sus fotos. Te habría amado más de haberme sentado en tu habitación armando un cigarrillo y escuchándote orinar en el baño, pero éso no ocurrió. Tus cartas se volvieron más tristes. Tus amantes te traicionaron. Nena, te escribí, todos los amantes traicionan.

Un poema casi concluido, Charles Bukowski (via denisesoyletras)